lunes, 21 de diciembre de 2015

God Rest You Merry, Gentlemen / La Paz a ustedes Dios les dé



En español:
(traducción CANTABLE, no literal) (debajo, texto en inglés)
La Paz a ustedes Dios les dé
1. La Paz a ustedes Dios les dé,
no hay nada que temer,
ya que  Jesús Nuestro Señor
acaba de nacer,
para salvarnos a todos
del mal y su poder
Oh Anuncio de Paz y de Amor,
Paz y Amor
Oh Anuncio de Paz y de Amor.
2. El Santo Niño Dios nació
en el pueblo de Belén.
Y a aquel pesebre en que durmió
aquel amanecer,
su Madre la Virgen María
no tomó en desdén
Oh Anuncio ...
3. Desde Dios nuestro Padre
un Ángel fiel llegó
y a unos buenos pastores
así les anunció
“os ha nacido un Salvador que es
el Cristo, el Señor”
Oh Anuncio …
4. Felices los pastores
ante tal Novedad
dejaron sus rebaños
aún en la tempestad
y fueron a Belén sin más
para al Niño encontrar:
Oh Anuncio …
5. Mas cuando los pastores
llegaron a Belén
el Niño estaba en un lugar
en donde come un buey
y a su Mamá rezándole
ellos pudieron ver
Oh Anuncio...
6. "No temas" dijo el Ángel
nada temas pues
ya que  Jesús Nuestro Señor
acaba de nacer,
y libra a aquél que cree en Él
del mal y su poder
Oh Anuncio...
7. Cantamos al Niñito Dios
y ustedes hoy están
reunidos y alegres
también se abrazarán
es que el más grande Anuncio
acaba de llegar
Oh Anuncio...

En Inglés:
God Rest You Merry, Gentlemen
(http://en.wikipedia.org/wiki/God_rest_you_merry,_gentlemen)
1. God rest ye merry, gentlemen,
Let nothing you dismay,
For Jesus Christ our Saviour
Was born on Christmas-day,
To save us all from Satan's power
When we were gone astray:
O tidings of comfort and joy,
comfort and joy,
O tidings of comfort and joy.
2. In Bethlehem, in Jewry,
This blessed Babe was born,
And laid within a manger
Upon this blessed morn,
The which His Mother Mary
Did nothing take in scorn:
O tidings ...
3.From God our Heav'nly Father
A blessed angel came,
And unto certain shepherds
Brought tidings of the same,
How that in Bethlehem was born
The Son of God by name:
O tidings ...
4. The shepherds at those tidings
Rejoiced much in mind,
And left their flocks a-feeding
In tempest, storm and wind,
And went to Bethlehem straightway,
This blessed Babe to find:
O tidings ...
5. But when to Bethlehem they came,
Whereat this Infant lay,
They found Him in a manger,
Where oxen feed on hay;
His mother Mary kneeling,
Unto the Lord did pray:
O tidings ...
6. "Fear not," said the Angel
"Let nothing you affright.
This day is born a Saviour
Of the pure Virgin bright.
To free all those who trust in Him
From Satan's pow'r and might":
O tidings ...
7. Now to the Lord sing praises,
All you within this place,
And with true love and brotherhood
Each other now embrace;
This holy tide of Christmas
All other doth deface:3
O tidings ...

El cielo en la ciudad



jueves, 29 de octubre de 2015

Tiempos festivos



"La luz, la pureza, la inocencia que la mirada de un niño contiene, son un tesoro de incomprensibles dimensiones, que vale más que todo el universo y cabe en el más frágil de los cofres..."

"Tiempos festivos" es la primera canción de “Estos tiempos”, un álbum conceptual de la agrupación Thesis, donde todas las canciones giran alrededor del tema de la vida humana -que, por otra parte, ubica en "estos tiempos" actuales-, desde la niñez hasta la vejez… y más allá, hasta los "Deseos de Eternidad", que es el nombre de la última canción…
La música está inspirada en las escenas finales de Star Wars Episodio VI y su música, la celebración de la victoria junto a los ewoks, toda ella es jubilosa, llena de bondad y de una alegría serena, profunda y carente de toda frivolidad…
Las pinturas de Donald Zolan captan ese universo nuevo que hay en la mente de cada niño, donde todo está aún por ser encontrado, y cada descubrimiento es un asombro gozoso.
La mente del niño no es incorruptible, cada adulto que camina por esta tierra es una muestra de ello… La naturaleza es maravillosa, pero está dañada desde el amanecer del tiempo... Sin embargo, la niñez está ahí, como un faro, señalándonos que la bondad es posible…

Música: Tiempos festivos
(Raúl Squilache)
Álbum: Estos tiempos - Thesis
grabado, mezclado y masterizado en Vitrola Records por
Gustavo Villanueva, Marcelo Eckell y R. Squilache - MMI
Video NO COMERCIAL - MMXIV

musictempo@hotmail.com

miércoles, 8 de julio de 2015

Bufón del reino (making of)

Bufón del reino



Composición, música, letra, arreglos, guión y edición del video: Raúl Squilache
Cantan: Alfredo Dupont, Alejandro Vilar, Raúl Squilache y Coro de la Facultad de Ciencias Económicas UNER (Dirección: Eduardo Retamar)
Guitarra: Raúl Squilache
Batería: Gustavo Ruiz
Grabado mezclado y masterizado en Vitrola Records por Gustavo Villanueva y Raúl Squilache
Dibujos: Raúl Squilache excepto algunos rostros del bufón, dibujados por Javier H. Leguizamon

Bufón del reino (el cuento)

sábado, 4 de julio de 2015

Los Hijos de Dios en la Noche de los Tiempos



Los Hijos de Dios en la Noche de los Tiempos
Existen instituciones que se dedican a la promoción de la familia y a la defensa de la vida desde la concepción. Su sola presencia -y ella no es superflua- muestra que estamos en tiempos extraños... Quienes integran estas instituciones, y esto es solo un ejemplo, muchas veces deben “nadar entre cocodrilos” ya que a veces deben ir a lugares que tienen una mentalidad verdaderamente hostil a lo que ellos defienden y aún a ellos mismos.
Dice un amigo que la actividad de esta gente le recuerda ciertas misiones llevadas a cabo por soldados de Gondor (reino de “El Señor de los Anillos”, figura de la Cristiandad o tal vez incluso de la Iglesia), estas misiones eran solo pequeñas  incursiones en tierras sometidas por el Señor Oscuro pero que en realidad pertenecían a Gondor. En esos tiempos Gondor no estaba en condiciones de reconquistar esas tierras, pero por lo menos era como decirle al enemigo “Ten presente que estas tierras no te pertenecen”.
Quien lea el libro “El Señor de los Anillos” podrá encontrar allí nobleza, santidad incluso, y tal vez comience a ver la realidad con una profundidad teológica que acaso antes no había alcanzado. Podrá suceder también que cuando cierre el libro y vuelva a lo cotidiano se encuentre como un extraño en su propia tierra porque la gente que lo rodea no sospecha esa realidad profunda, y sienta, además, anhelos de que también ellos pudieran descubrir lo que él ha visto.
En la novela “Ben Hur” hay un relato libre sobre Melchor, Gaspar y Baltasar y deja ver en ellos esa sensación de “extraños en sus propias tierras”, de las cuales salieron para encontrar al Niño Dios.
Ben Hur es, en esta novela, un muchacho de una importante familia judía en tiempos de Cristo y, como judío que era, esperaba al Mesías y esperaba también que su gente se libere de la opresión de los romanos.
El pueblo judío tenía profecías que hablaban del Mesías triunfante y otras que lo mostraban sufriente, y muchos (no todos) interpretaron la Escritura de acuerdo a sus impaciencias personales: entonces dieron sentido literal a las profecías que hablaban del triunfo del Mesías y sentido alegórico a las que hablaban de su sufrimiento. Para ellos la Cruz fue un escándalo (cf. I Co 1, 23), pero ni una letra de la Sagrada Escritura dejará de cumplirse y el Mesías triunfante será Cristo mismo en su Segunda Venida.
La historia de la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, refleja la vida de Cristo: Jesús nace y sufre la persecución de Herodes, y tenemos en los Santos Inocentes los primeros mártires, así la Iglesia nace y sufre la persecución en  los siglos iniciales de su historia y son mártires muchos de aquellos cristianos. En un momento a Cristo lo sigue mucha gente y su presencia ilumina la sociedad, así en tiempos de la Cristiandad hay un poder espiritual cristiano en el Papa, obispos y sacerdotes, y, además, reyes y príncipes, autoridades en lo temporal, también cristianos, incluso santos, San Luis, rey de Francia, por ejemplo. Pero en la vida de Cristo llega la hora de las tinieblas, el misterio de la iniquidad que estaba latente irrumpe y lo lleva a Su Pasión y a Su Muerte, aceptadas libremente por Él; así, la llamada Reforma, en lo espiritual, y la Revolución Francesa, en lo temporal, acaso muestren esa irrupción en la historia de la Iglesia. Pero luego de la muerte de Cristo está la Resurrección y la Ascensión. Y así será en su Cuerpo Místico.
¿Podemos escandalizarnos, entonces, por lo que hoy sucede? Cristo mismo nos previno, y como a los apóstoles nos dice “Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho.” (Jn.16, 4) “Os he dicho esto para que no os escandalicéis.” (Jn.16, 1)
Dice Tolkien que como un papá les cuenta una historia a sus hijos, Dios, como papá nuestro que es, nos cuenta una Historia, pero como no es un papá humano sino que es Dios Todopoderoso, a esa historia nos la cuenta con la Realidad misma.
Solo Dios puede hacer una historia en la cual cada uno de los seres humanos de todos los tiempos sea un actor de suma importancia, aquí no hay “extras” cada uno tiene un destino eterno.
Debemos, pues, con todas las ganas trabajar para conservar lo que de bueno, verdadero y bello queda en el mundo y, mientras tanto, luchar para no dormirnos. “Velad y orad” (Mc 14, 38) nos dice Jesús también a nosotros, como a los apóstoles en el huerto de los olivos. Y, además, con una serena alegría en el corazón, ya que conocemos el final de la Historia.
“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: “Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero.”  Pero en todo esto salimos vencedores gracias a Aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 8, 35-39)

Obra escrita para coro y orquesta, basada en textos de "El Señor de los Anillos" (J. R. R. Tolkien), de Ben Hur (Lewis Wallace) y de las Sagradas Escrituras. Canta: Coro de la Facultad de Ciencias Económicas (UNER), director: Eduardo Retamar. Composición: Raúl Squilache. 


Los Hijos De Dios En La Noche De Los Tiempos
Vidimus stellam eius in Oriente, et venimus adorare Dominum(1)
Dominus dábit benignitatem, et térra nóstra dábit frúctum suum(2) 
En el año 747 de la Fundación de Roma unos sabios del Oriente dejaron sus tierras para seguir una luz que brillaba en el cielo, había en ella un amor paternal que los guiaba. Ellos seguían la luz con el corazón ardiente de gozo, pero también una pena los acompañaba porque en sus pueblos ese amor no era manifiestamente conocido, ni esperado, ni buscado...(3)
Eran tiempos en que las ciudades paganas temían más a Roma que a sus dioses, e Israel, el Pueblo de Dios, vivía momentos difíciles para su Fe.
Después de cientos de años, los hombres despreciarán la historia tomándola como una leyenda...
Pero la misma historia es vuelta a vivir por otros hombres. 
Son hechos reales, símbolos de otros hechos reales. 
Son los trazos del mismo Autor en diferentes partes de su Obra.
Porque habrá un tiempo en que la Fe parecerá haberse apagado sobre la faz de la tierra. La iniquidad aumentará y se hará difícil la convivencia entre los hombres(4). Mantener la fe significará un arduo combate. Los Hijos de Dios serán extraños en sus propias tierras, porque todo parecerá haber caído bajo el poder del gran mentiroso, sin embargo, con la ayuda de la Gracia, mientras les sean posibles algunas incursiones en los terrenos sometidos, les recordarán a los hombres de buena voluntad que estas tierras no pertenecen al malvado usurpador(5) y que están esperando el retorno de su Rey...

Cuentan las profecías habrá un tiempo
en que los hombres no creerán(6),
y el Pueblo de Dios
ya no podrá vivir sin luchar por su Fe

Pero un tiempo de Paz llegará
y toda lágrima Dios secará(7) a sus Hijos
y prometió
"Para el vencedor Yo seré Dios para él
y él un hijo para Mí"(8)

Sueños de unidad
Ansias de verdad
Sueños de bondad
Nostalgias de libertad
Y aún en la noche oscura
la Luz llegará, y la Paz
de Aquél que vendrá


[Estos campos no son del vil usurpador,
aunque parezca reinar,
no sobre aquellos que amamos a Nuestro Señor
Mientras vivamos queremos estar]
[¡Oh! Señor escúchanos
de nosotros ten piedad
Madre nuestra de bondad
a tus hijos guíalos a estar]


vistiendo justicia y escudo de Fe,
alzando en la voz la Palabra de Dios,(9)
amor de Dios, para aquel que quiera escuchar


Un tiempo de Paz llegará
y toda lágrima Dios secará a sus Hijos
Dichoso aquél que sepa esperar(10) al Señor
Ánimo no temáis(11)
Un tiempo de Paz llegará
y toda lágrima Dios secará a sus Hijos
y prometió
"Para el vencedor Yo seré Dios para él
y él un hijo para Mí"

1 Mt. 2,2 
2 Salmo 84,13 
3 Cf. Ben Hur, Lewis Wallace, Cap. I al V 
4 Mt. 24,12 
5 Cf. El Señor de los Anillos J. R. R. Tolkien, palabras de Damrod y Mablung (soldados de Gondor) a Frodo y Sam, Libro 4, Capítulo 4 
6 Cf. Lc. 18,8 
7 Cf. Ap. 7,17 Ap. 21,4 
8 Ap. 21,7 
9 Cf. Ef. 6,13-19 
10 Dn. 12,12 
11 Is. 35,4 2 Cr. 32,7 Cf. 2 Cr. 20,15 Cf. Ex. 14,13

jueves, 2 de julio de 2015

Requiescat in pace estimado Marcelo Fabián

(1/7/65 - 3/2/2015) 

Sería deseable que cada obra artística (música, libros, películas, etc.) que abordemos nos dejara alguna huella en el alma, y, a la vez, sería deseable que esa huella nos hiciese mejores personas… de no ser así tal vez sería preferible que no nos hiciese perder el tiempo.
Cuando a mediados del 2014 nos enteramos de la muerte de la actriz que a los siete años había interpretado a la hija de Mel Gibson en “El Patriota”, alguien sugirió que cada buen sentimiento y cada lágrima que se haya derramado -y se derramará- alrededor del mundo por aquella escena en que la niña rompe su largo silencio para decir llorando “Papá, no te vayas”, quizás se eleve al cielo, como el incienso, como una oración por ella…
Porque, después de todo, la vida no se trata tanto de lo que compramos sino de lo que a nuestro alrededor vamos dejando, con nuestras palabras, con nuestras acciones. Claro está que lo que después suceda no depende de nosotros, pero la siembra, de buena o mala semilla, se hizo. Y lo que hemos ido dejando, acaso se eleve luego como una oración, o como un reclamo. En ese mismo sentido los artistas tendrían en sus obras un enorme plus a su favor o en su contra.
Marcelo Fabián era una de esas personas que podría haber presentado como un amigo, aunque en un estricto sentido no lo éramos, le tenía un gran aprecio y creo que era un sentimiento recíproco. Lo conocí en una ocasional reunión de músicos amigos, yo estaba en el secundario, y supe allí de su admirable capacidad para cantar e imitar. Casi dos décadas después, hablando como dos personas desconocidas, en un día cualquiera en la ciudad, nos reconocimos al coincidir en un tema religioso.
Los motivos para realizar una obra artística son diversos, uno de ellos es una imperiosa necesidad interna, y eso me sucedió con “Corazón de Caballero”. “Corazón de Caballero” es una cumbia, una cumbia en serio, no una broma de parte de alguien que no tiene nada que ver con ella. Así que debí recurrir a personas que supiesen del tema: en la percusión pedí algunas sugerencias a mi padre, en acordeón mis arreglos fueron ejecutados, y, por supuesto, mejorados, por Aldo Taborda.
Todo muy lindo, pero el rostro de la canción es el cantante. Al pensar quién podía darle el “feeling” correcto, vino a mi mente el nombre de Marcelo Fabián. Y así fue, le pedí a Marcelo que no hiciera una imitación, pero que tuviera en cuenta cuál era el estilo que pretendía darle. Lo entendió perfectamente, y eso hizo. ¡Qué fácil es hacer las cosas para los que saben hacerlas!
Así que fue otra experiencia en La Vitrola, donde con Gustavo Villanueva tantas veces habíamos buscado la ecualización correcta de alguna de mis virtuales orquestas de cuerdas, o donde tantas veces tratáramos de darle a los tones un aire philcollinesco, esta vez hicimos todo lo posible para que nuestras camisas quedaran correctamente estampadas.
En el comentario del video hay alguna profundización del tema que trata la canción. De lejos no es más que una pequeña cumbia, pero de cerca no dudo en decir que tiene el Corazón de Caballero que proclama en el título, y la fuerza y la nobleza de una espada levantada contra una implacable tiranía.
Solíamos coincidir con Marcelo en la misa dominical, y así fue la última vez que nos vimos, unos días antes de su partida, creo recordar que nos saludamos desde lejos.
Estimo nos volveremos a ver, más allá del tiempo, en esa Gran Mesa del Domingo Eterno. 
Ver video Corazón de Caballero 


sábado, 27 de junio de 2015

Corazón de Caballero


Los vaivenes fluctuantes de la moda han traído y han llevado las expresiones de “diosa” y “bruja”, siendo usadas por hombres hablando de mujeres, o por mujeres hablando de mujeres… “Bruja” es sinónimo, para mucha gente, de “esposa” o incluso “novia”.
Una expresión bastante caída en desgracia es “mi señora”, porque en estos tiempos, es entendida como la declaración de una posesión: “la mujer que me pertenece”, y acaso tiene en verdad un significado de pertenencia… pero al revés, si se piensa como “mi Señora” se trata de “la mujer que le da sentido a todos mis esfuerzos”. Así se refería el caballero medieval, por ejemplo, a su Reina, aunque ciertamente no era su esposa ni tenía posibilidad de serlo, pero ella era por quien luchaba.
La nobleza no es una virtud festejada en estos tiempos, cuando aparece alguien noble produce algo así como lo de “su sola presencia nos resulta insoportable” (Sabiduría 2, 14) y se lo rotula de hipócrita, porque quienes no pueden admirar la bondad parecen necesitar denigrarla. No está todo perdido, sin embargo, cuando se está en condiciones de rendirse ante la bondad, quien puede contemplar la bondad también puede ejercitarla.
En la antigua Roma las clases altas se autoexigían una estabilidad familiar y daban por hecho que esa exigencia no era para las clases bajas, en lo cual había, a qué negarlo, un cierto desprecio. La estabilidad es conveniente desde todo punto de vista, incluso el económico, pero conlleva el ejercicio de algunas virtudes como el esfuerzo, la paciencia…
Así que a la llegada del cristianismo el “uno con una y para siempre” ya estaba en ejercicio, lo que hizo el cristianismo fue extender ese privilegio -con sus exigencias y conveniencias- a todas las clases sociales, porque hasta el último habitante de Roma (y de cualquier lugar) podía ser considerado un noble.
En tiempos en que la estabilidad familiar era considerada un objetivo serio, se daban también actitudes de no poca hipocresía dado que bajo una apariencia intachable había ocultas situaciones que no lo eran tanto.
Esa clase particular de hipocresía ha ido pasando de moda por innecesaria, y lo es en todos los estratos sociales. Sin embargo hay que decir que la hipocresía es un “tributo que el vicio paga a la virtud”, es decir, el que -por ejemplo- no es honesto pero simula serlo, reconoce, al menos, que la honestidad es algo bueno.
Esa hipocresía ha disminuido, pero esto ha sido porque ha aumentado el descaro, y ha disminuido el aprecio a la virtud… vaya un contador a hacer el balance de todo esto, no creo que le dé otro resultado que no sea pérdida.
“Corazón de Caballero” es una especie de homenaje a todos aquellos muchachos -y muchachas- de barrio (¡o del centro!) que tienen, aún en estos tiempos, un corazón noble, un Corazón de Caballero.


Voz: Marcelo Fabián
Acordeón: Aldo Taborda
Letra y música: Raúl Squilache
Coros: Marcelo Fabián - R. Squilache
Arreglos de acordeón: Squilache -Taborda
Arreglos de percusión:
R. Squilache - Roberto Squilache-
G. Villanueva
Grabado, mezclado y masterizado en
Vitrola Records
por Gustavo Villanueva y R. Squilache
MMXI
Video NO COMERCIAL
MMXIV

Philippa Mothermum

Historia de Philippa, hijo suyo es quien habla en Frágil / Fragile
(en vídeo o texto normal, debajo)



Sucedió hace mucho tiempo, no había terminado aún la primera década del siglo XXI, cuando Philippa Mothermum era todavía una estudiante universitaria. 
Vivía en la Gran Ciudad lejos de su familia, en un pequeño departamento céntrico, la residencia universitaria en la que estuvo en los primeros años de la facultad había pasado a las delicias del olvido, irse de allí había sido un objetivo primordial desde el día que llegó y fue lo que la impulsó a conseguir un empleo.
Philippa era, ciertamente, una chica hermosa, pero había algo que lastimaba su aspecto, una suerte de tensión u hostilidad, una aspereza que, sin embargo, se suavizaba hasta la dulzura cuando no estaba pendiente de él, en esos momentos era portadora de una belleza encantadora.
Era una persona activa, una no afectada jovialidad de espíritu le permitía afrontar las exigencias de la facultad y del trabajo con naturalidad y verdadero entusiasmo.
Tenía una mirada vivaz y penetrante, aunque en sus ojos había una lejana sombra, algo que decía que no todo estaba bien. Aquél, que era un rasgo que se había acentuado en los últimos meses, sin embargo, parecía ser un detalle imperceptible para todo el mundo, aunque tal vez no para quien tuviera un corazón dispuesto a conmoverse y a sufrir por ella.
En aquellos días, alguna de las personas que acostumbraban pasear a la misma hora y en la misma plaza en que Philippa solía sentarse a leer, podría haber notado un ligero pero claramente perceptible cambio en ella. Sus gestos, su forma de vestir, su modo de hablar… era una persona más reflexiva, no había perdido ni una pizca de su jovialidad pero sí había perdido el afán de ser el centro de atención.
Estaba sentada en el habitual banco de la plaza con un libro en las manos, el bullicio de los chicos y el ruido de los motores de los autos era el acostumbrado y no representaban una especial distracción para la lectura, sin embargo no había avanzado más que unas pocas páginas esa tarde.
Sabía que esa temporada de exámenes no iba a ser la mejor, pero eso no ponía en absoluto en peligro su carrera, sentía que todo estaría bien en algún momento… De pronto las voces de los chicos se hicieron más presentes, el corazón le dio un salto, y se sintió sola.
Vino a su mente el recuerdo del miserable que la había abandonado hacía unos meses, y se sintió feliz por no extrañarlo, se había dado perfecta cuenta que no lo amaba, y que tampoco lo había hecho antes. Tenía la impresión de que habían pasado siglos…
Un chico de la calle interrumpió sus pensamientos, su frágil pregunta volvió otra vez real el bullicio de la plaza, ella le dio un caramelo y él siguió su camino. La ternura de ese chico desamparado le encogió el corazón y estuvo al borde de un casi inexplicable sollozo. Se sintió hondamente vulnerable.
Philippa estaba embarazada, y estaba sola.
Fue en la librería en que trabajaba donde sintió un deseo furioso de librarse de esa situación, como si alguien se lo hubiese sugerido poniendo ante sus ojos un trato siniestro, de aspecto ventajoso pero en verdad terrible a la vez, que jamás había pensado.







Cierta vez llegué a suponer que esa librería tenía algo misterioso. Fue allí precisamente donde el padre de un amigo ubicaba el escenario de una especie de visión que decía haber tenido. Por mi parte, a ese viejo miserable no lo hubiera imaginado nunca contando una historia, pero la amistad con su hijo me permitió admitir que hasta ese hombre era capaz de un gesto humano. Decía haberse visto por unos instantes a él mismo pero viviendo una vida distinta, rodeado del afecto de su esposa y de sus hijos. Lo cierto es que nunca prestó demasiada atención a su familia, es más, siempre pareció que eran para él un fastidio, una molestia que lo distraía de su único asunto importante que eran las finanzas de su empresa. Jamás había hecho referencia alguna sobre aquella especie de sueño despierto que decía haber tenido mientras compraba un libro, pero en los últimos meses de su vida lo contó varias veces, en ese tiempo le había dado un ataque de humanidad: se emocionaba fácilmente, preguntaba por sus nietos, a mí me resultó sorprendente que tuviera conocimiento de la existencia de sus nietos.
Después me di cuenta que la magia no estaba en la librería sino en el hombre mismo, en cualquier lugar que haya un ser humano hay cierto aire de misterio a su alrededor. Según reflexionaba Chesterton el hombre camina en un bosque rodeado de cientos de voces, la cuestión esencial es saber a cuál de ellas debe seguir, él decía que no conocía otro criterio para ello que el tratar de discernir cuál de ellas hablaba el lenguaje de la eternidad.


Y, aún en el centro de la ciudad, era un sombrío bosque en el que Philippa trataba de hallar un claro de luz. Caminó varias cuadras y entró a una iglesia. Aunque hacía tiempo que no rezaba, la incredulidad era un veneno que no había entrado en su alma. Difícilmente alguien la hubiera podido convencer con la idea de que un fenómeno físico pudiera ser capaz de sentir amor o de ser consciente de sí mismo. Sentía, sin embargo, esa perplejidad que con tanto dolor describía C. S. Lewis por la muerte de su esposa, ante la cual cualquier explicación meramente intelectual resulta una pedantería estúpida. Era una de esas situaciones en las que la única salida es un crecimiento interior, una elevación del alma, porque supone un arrojarse espiritualmente al vacío en el medio de la niebla con la plena convicción de que unos brazos paternales alejarán en su abrazo todo peligro.
 No sabía cuánto tiempo había estado en esa capilla, simplemente había sentido plena libertad para dejar caer sus lágrimas, y, si bien le parecía que no había rezado, resonaban en su alma unos versos, como si ella misma los hubiera cantado con una suave melodía mientras miraba el sagrario “…eres la luz clara, que ilumina la cuna en mí formada…”
Los sucesos de aquellos días me fueron revelados por ella misma cuando yo tenía unos diecisiete años, no sé si estaba preparado para escucharlos. En cada una de sus palabras sentía como si mi existencia podría desvanecerse. Recuerdo, con una claridad propia de una fotografía, el pocillo de café frente a mí y las vetas de la madera de esa parte de la mesa, mientras ella hablaba casi no me atrevía a levantar la vista, temía que una mirada pudiera perturbarla y decidiera callar.
Desde ese momento empecé a comprender por qué ella parecía poseer cierta inmunidad que le impedía caer en las estupideces de algunas discusiones domésticas que en una época manteníamos con frecuencia mis hermanos, mi padre (padre de ellos, en realidad, pero siempre lo llamé así) y yo, se notaba que estaba realmente en un plano superior al que vivíamos el resto de nosotros.
Sus ojos tienen hoy una mirada apacible, sin embargo, aún hay en ellos una fuerza y una frescura francamente admirables, ya no hay sombras de tristeza, pero sí vestigios de antiguas batallas en las que ciertamente no había sido derrotada.
Gabriel Philipp Emanuel Mothermum, Abril de 2032

jueves, 25 de junio de 2015

Frágil

Soy un rayo de luz en plena oscuridad...
Eventuales problemas sociales pretenden solucionarse asestando el golpe sobre los más frágiles seres humanos




Fragile

In your hands is this heart of mine...
Some eventual social problems try to be solved aiming the blow on the most fragile human beings.