sábado, 12 de marzo de 2016

Mundo virtual



El mundo había vivido de una manera similar durante muchos siglos. La revolución industrial hizo que cambiaran aceleradamente costumbres que podían ser milenarias. Pero esa aceleración no es más que un paso de tortuga en comparación con los cambios, todavía en curso, producidos en la era digital.
Vivimos en un mundo de ciencia ficción hecha realidad, y que ya no nos sorprende, o que la sorpresa dura lo que un suspiro al viento, por un lado porque “nuestra vecindad con tan fantásticas realidades nos exime del estupor, así como los habitantes de Iguazú no caen desmayados cada vez que ven las cataratas” (Dolina, “Refutación del periodismo”), y por otro porque se cree que la ciencia y la tecnología pueden lograr cualquier cosa, entendiendo que es solo cuestión de tiempo.
No hay, sin embargo, una felicidad acorde a lo que cierto optimismo pregonaba, los seres humanos siguen teniendo las mismas alegrías y las mismas tristezas de siempre, incluso hay problemas nuevos como una especie de sinsabor semejante al de un niño sobrado de todo y que todo lo aburre.
La industria del entretenimiento es tan ancha como el mundo y comprende las más variadas formas de atraer espectadores. Su presencia y su enorme poder es un hecho extrañísimo e inédito en la historia de la humanidad. Su funcionamiento tiene leyes tan incuestionables como la ley de la gravedad y hace que sea, por ejemplo, perfectamente lógico la obtención de enormes sumas de dinero por parte -en algunos casos- de personas que en otras épocas no hubiesen sido más que el tonto del barrio.
Pero el tonto del barrio, devenido a formador de opinión -porque su ejemplo hace escuela-, no es más que una pequeñísima pieza de una industria gigantesca que moldea nuestra forma de ver las cosas, nuestros gustos, da los temas de nuestras conversaciones, hablamos de lo que hemos visto en los medios, pensamos sobre la base de lo que hemos visto en los medios…
El sentido común, del que podría decirse que es lo que hace que hasta la más simple de las personas se dé cuenta de cómo debe obrar ante determinada circunstancia, es algo que ha sido sustituido por la opinión pública. Porque hasta el más simple de los humanos mira TV, escucha las noticias, está atento a lo que se está diciendo… y casi sin darse cuenta va ajustando su pensamiento a ese artificial sentir común.
Mientras los ojos están siempre deseosos de ver y los oídos de oír, la inteligencia busca la verdad, busca la realidad, constantemente, eso está en la naturaleza humana, pero sucede que hoy, una enorme porción de lo que entendemos por realidad la vemos a través de pantallas, lo que quiere decir que, en gran medida, puede ser una realidad distinta a la real. El ser humano está hecho para la contemplación y los medios se han puesto entre nosotros y la realidad que debemos contemplar.
Quien mira pausadamente un paisaje está contemplando, quien mira a los ojos del ser amado está contemplando, las personas que pasan una hora en la iglesia arrodilladas frente al sagrario están contemplando, están contemplando a Aquél que Es, con las fuerzas de la inteligencia y con los ojos del alma, ya que los ojos del cuerpo solo ven una lucecita roja que indica la presencia de Aquél que es la Realidad misma…
“¡Qué extraño pensamiento!” se dijo alguien que había bajado las escaleras en la mitad de la noche para beber agua: emergiendo de la penumbra lo sorprendió el pensamiento de que led rojo del TV era como la luz de un sagrario… pensamiento que, sin embargo, no dejaba de estar rodeado de las brumas de la somnolencia… “¡Qué ocurrencia más ridícula!”, se dijo al instante… Pero luego, y esto bastó para despertarlo, un escalofrío corrió por su espalda cuando advirtió no era un paralelismo forzado… que lo que estaba allí, en “stand by”, en “modo espera”, era un ser que se postulaba como realidad, y, como tal, pretendía que nuestras mentes se adecuaran a ella.
En estos últimos años podemos ver en las plazas, y en cualquier lado, cómo, mientras la luz clarísima de la Realidad llega desde el cielo como una lluvia generosa, una gran cantidad de gente está obnubilada con una luz insignificante emergida de una inminente chatarra que tienen en sus manos, que los obliga a mirar hacia abajo y que los mantiene atados a un pequeño mundo virtual.
Es inevitable, a estas alturas, el tener que transitar por las calles del mundo virtual, sería un anacronismo que, por ejemplo, un empleado bancario llegase a trabajar montado en su alazán, por más amante de la naturaleza que fuese, pero tal vez convenga, mientras caminamos por sus veredas artificiales, recordar que la luz verdadera sólo puede ser percibida si elevamos nuestra mirada hacia el cielo.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Habla de amor


Tolkien nos muestra en el Ainulindalë - La Música de los Ainur, su visión poética, su visión mitológica de la Creación y nos cuenta cómo ella se iba formando en la mente de los Ainur mientras en conjunto ejecutaban el tema que a cada uno les había dado Ilúvatar. 
La música era maravillosa, y la visión era maravillosa.
Los Ainur podían adornar el tema según su propia voluntad, pero Melkor, uno de ellos, comenzó a producir notas discordantes con el resto… La Música tambaleó y la Visión también se vio afectada, porque cada cosa hecha se veía arruinada…
Ilúvatar hizo detener la Música, pero no daría un paso atrás, no retiraría la libertad dada a los Ainur. Dio Ilúvatar señal de que la Música volviera a sonar, e hizo que cada nota de Melkor fuera engarzada en la Gran Música y ya no quedara discordante sino que formara parte de la armonía general, la música resultante era aún mejor que la anterior.
Así, en la Visión, todas aquellas fuerzas destructivas fueron integradas: no serían posibles esos cielos maravillosos con nubes iluminadas por el sol del atardecer si un calor extremo no existiera y no provocara la evaporación; no serían posibles esos bellísimos paisajes nevados si un frío extremo no existiera…
La Visión sería luego real cuando Ilúvatar le diera existencia. Arda, la tierra, estaba preparada para la llegada de los Hijos de Ilúvatar…
Acaso alguna vez se nos dé la posibilidad de ver cómo algunos males, algunas fuerzas destructivas que tanto dolor han causado forman parte de una Armonía que hoy no percibimos.

Y nuestra tierra es un lugar extraño, nada hay que se le parezca en lo (poco, ciertamente) que conocemos del universo, al menos no hemos tenido noticia de que hubiera.
Tan extraño que ha sido acondicionado para el nacimiento de unos seres tan frágiles como mucho más extraños que el lugar mismo. El lugar ya tenía lo suyo, no solo parecía vivo sino que hospedaba vida… Pero los seres que nacerían luego, los seres para los cuales todo aquello parecía haber sido preparado, no solo vivían sino que sabían que vivían y podían contemplar todo aquello… y podían ver lo que aún podemos ver si estamos dispuestos, que todo aquello habla de algo, habla de amor.

Comentarios técnicos

La letra y la música pertenecen a Santos Reinaldo Cardoso que es quien canta; con su expresa autorización, Alfredo Dupont y yo hicimos algunas modestísimas modificaciones a la letra, que, sin embargo, daban un giro al punto de vista, la aprobación de esto habla especialmente de la generosa actitud del autor.
Pero hubo algo mucho menor, un detalle de la mezcla, en que no logramos ponernos de acuerdo, caso infrecuente totalmente. Para muchas agrupaciones musicales la mezcla puede ser un momento crítico porque cada uno quiere que se escuche lo que ha hecho, pero nosotros siempre tuvimos claro que lo que iba al frente era lo que la canción necesitaba en ese momento. Sin embargo en el minuto 2:51 de esta canción empieza una pequeña parte instrumental donde Reinaldo había grabado la armónica.
La toma estaba muy bien y la armónica quedaba muy bien, pero, por una cuestión enteramente subjetiva mía, gastamos una gran cantidad de tiempo en ecualizar la armónica y en darle el correcto volumen, y nunca logramos ajustarla a mis exigencias, que no eran tan elevadas sino que, en ese momento, sencillamente no sabía cuáles eran…
Gustavo Villanueva, entonces, tomó la guitarra para ver qué podía ir al frente en ese intermedio, así que grabamos algunas de sus muy buenas improvisaciones.
Reinaldo opinaba, con toda razón y también con generosidad, que la armónica podía estar o no estar, pero si estaba debía ir al frente, si no que estuviese la guitarra sola.
Por mi parte, no quería descartar ni la guitarra ni la armónica, así que mandé la guitarra al frente y la armónica al fondo junto con el resto del mundo. Esa versión es la que se escucha aquí.
Hicimos otras mezclas al gusto de Reinaldo, que ciertamente eran las más razonables.
Autor y compositor: Santos Reinaldo Cardoso
Guitarras: Santos Reinaldo Cardoso, Raúl Squilache, Gustavo Villanueva
Programación de sintetizadores: Raúl Squilache
Voz y coros: Santos Reinaldo Cardoso
Armónica: Santos Reinaldo Cardoso
Opinión y sugerencias en letra Raúl Squilache, Alfredo Dupont
Grabado y mezclado en Vitrola Records por Gustavo Villanueva

viernes, 5 de febrero de 2016

Carnaval en el parque


Estacioné el auto bajo la sombra de los árboles y del edificio de la aduana y comencé la acostumbrada caminata que devendría luego en moderado trote. Esto último sucedía si se daban las condiciones apropiadas de temperatura ambiente y humedad pero, sobre todo, si la propia voluntad lo aprobaba.
No tenía en esto ninguna originalidad, cientos de personas hacían lo mismo, caminar o correr se había convertido en una moda, algo propio de una época en que, por un lado, trabajar significaba no moverse y en la que, además, había un promocionado interés por la salud y la estética.
Estaban todos, los aficionados, los que entrenaban como complemento de algún deporte, los que caminaban para distraerse, los que se movían un poco por prescripción médica, los que paseaban con su familia, los fanáticos que se sometían a toda clase de torturas al solo efecto de no tener panza, y los que se sentaban a tomar mate y comer facturas sin la menor preocupación de que las próximas olimpíadas pudieran verse privadas de su presencia.
A pocos pasos del tercer galpón del puerto, convertido ya en un vidriado y funcional salón, comenzaron repentinamente a bajar de una combi unos seres con plumas y tacos altos, eran mujeres que, al parecer, no tenían muchas intenciones de pasar inadvertidas. Al instante la percusión de un inesperado carnaval había invadido un buen sector del parque.
Semejante irrupción en un paisaje cotidiano, en otra época hubiese significado un escándalo mayúsculo: algarabía en los más chicos, sonrisitas torcidas en los muchachones, chicas ruborizadas y con el enojo en sus cejas, otras con miradas de incredulidad, madres indignadas y con los brazos en jarra, señores mayores murmurando con indignación, alisándose el bigote y tratando de que no se le volaran los lentes.
Pero nada de esto en la segunda década del siglo XXI, la sorpresa era más bien modesta, alguna sonrisa, miradas condescendientes, no mucho más, también podría haber visto, indudablemente, madres indicándoles a sus hijas pequeñas que se movieran como las chicas de las plumas…
Olvidé todo el asunto unos pasos más adelante, pero volvió a mi mente unos kilómetros después cuando iba volviendo y la percusión comenzaba a hacerse nuevamente audible. Una vez que las plumas se hicieron visibles sobre las cabezas de las personas que caminaban en la costanera me pareció lo más atinado cruzar la calle al solo efecto de evitar la comparsa, aunque también con el fin de acercarme a las máquinas que la municipalidad generosamente había instalado para que los ciudadanos pudiéramos ejercitar nuestros músculos.
En esos mismos momentos se activó en mí el “contestador de reportajes”, porque algún canal local seguramente estaría cubriendo el suceso. Siempre es un problema contestar algo al paso, porque uno queda grabado y, eventualmente, difundido, diciendo cosas en unos pocos minutos en los que no se está en disposición de pensar o de exponer adecuadamente una idea.
-  ¿Qué opinás de estas chicas? (una agradable corresponsal seguida por una cámara en el medio del bullicio)
-  (con el típico gesto de desdén de Mascherano -aunque hubiesen ganado siete a cero y no estuviese enojado para nada-, que consiste en levantar un poco la parte izquierda del labio superior y empezar diciendo “no” aunque la respuesta fuese afirmativa) No, mirá… esto me recuera a un político de acá de la provincia… (interrupciones propias de una persona que habla en medio del griterío, que hace que uno entrecierre los ojos, como si eso amortiguara algo), no te lo voy a nombrar… que decía que estas cosas le parecían una frivolidad… hasta que se dio cuenta del dinero que esto significaba para la provincia…
O sea, es el dinero… el dinero que lo justifica todo, es el que hace que empujemos a estas chicas, nuestras chicas, de acá de la provincia, a exhibirse de esta manera… (y, siendo consciente de que no era la típica respuesta esperada, continué) lo que pasa es que quien se muestra así en público da toda la impresión de que no tiene otra cosa para mostrar... Impresión que seguramente es errónea, yo estoy seguro de que estas chicas tienen otras virtudes, otras cualidades, además de las obvias, pero, claro está, no es lo que vienen a mostrar aquí…
-  ¿Vos querés decir que no estarías de acuerdo con el carnaval?
-  Mirá, a mí me parecen de una belleza mayor otras chicas… fijate por ejemplo aquella que está allá con esos gurises, fijate cómo los cuida, probablemente sea la madre… eso es de una belleza de otro orden, no va a salir reina del corso, pero es una belleza verdaderamente femenina, en cambio esto otro es… qué se yo, una cosa más bien primitiva… no sé cómo decirte, tampoco quiero ser ofensivo…
(y como encontrándole la vuelta al asunto…) Mirá, yo sé que algunos me tildarán de cursi, o de estúpido… no me importa (…fijé mis ojos en la cronista y suavicé el tono lo más que pude en aquel bullicio), yo prefiero mil veces estar mirándote a vos a los ojos y no mirarle el c…, bueno, el cuerpo a esas chicas.
-  (risas de la periodista y bajada de vista)
-  ¡No, no!¡Te lo digo en serio! Porque una mirada tiene algo único, si uno ama la mirada de una mujer, esa mujer simplemente no tiene reemplazo, porque la belleza de una mirada es algo particularísimo… en cambio la belleza de un culo es una cosa más bien estándar…
Esa licencia final era toda una genialidad porque decía algo cierto pero no de una manera ceñuda sino con una humorada. Pero si realmente hubiera algo de verdad en todo lo dicho, y más por TV, era un problema. Eso de que “la verdad no ofende” no era para esos tiempos. Decir que algo es estúpido cuando todo el mundo cree que es fantástico, es ofensivo ¿qué quiere que le haga? Pero, bueno, ¿para qué me preguntan?
Claro que uno debe estar dispuesto a dar testimonio de la verdad, aunque tampoco uno debe ir adrede a derribar ídolos para que vengan a apedrearte y sacar chapa de mártir, eso sería una temeridad, qué sabe uno si se la va a aguantar… Pero tampoco se puede aceptar que a uno lo obliguen a rendirle honor a los ídolos…
Yo sabía que una cosa así traería cola (¡precisamente!), tratarían de ubicar por las redes sociales, por e-mail, o por teléfono, o como sea, quién fue el que dijo eso…
En definitiva, llegué hasta las máquinas, hice un poco de ejercicio y, mientras iba caminando hacia la zona de los galpones donde tenía el auto, me alegré enormemente de que, por suerte, nadie me hubiera ido a preguntar nada. Hubiese sido un momento de mucha tensión, y yo a lo que había ido era a buscar un poco de descanso mental, además de hacer ejercicio.
Pero, bueno, si en alguna otra oportunidad que yo anduviera caminando por ahí, bajara alguna comparsa de una combi y alguna periodista de ojos lindos viniera a preguntarme qué opino, ya tenía idea qué decir y, de paso, quedar como un tipo canchero.



Voz: Santos Reinaldo Cardoso  
Letra, música, guitarras, programación: Raúl Squilache
Coros: S. R. Cardoso, Alfredo Dupont, R. Squilache
Álbum: We are the pop. Vitrola Records. 2005
Video no comercial MMXVI


miércoles, 13 de enero de 2016

Star Wars Episodio VII La zozobra de un mito entrañable


Star Wars Episodio VII
La zozobra de un mito entrañable
Star Wars, ofrece enormes posibilidades de reflexión sobre aspectos tecnológicos, sociales, políticos, estéticos, mitológicos, religiosos, psicológicos, etc. Pero a partir del recientemente estrenado Episodio VII, Star Wars se ha convertido en una nave que parece haber tomado otro rumbo.
En su publicación mensual de predicciones, que casi inevitablemente se cumplían -lo que no causaba, sin embargo, ninguna sorpresa- la empresa de TV por cable anunciaba, con precisión de día y horario, la presentación del documental “La mitología de Star Wars”, presagio que afortunadamente no estuvo exento de todo error, ya que pronosticaba temerariamente que se trataría de “toda la magia de los efectos especiales”…
Una de las preguntas que el periodista hizo a George Lucas -pues de eso se trataba, de un reportaje ayuno de todo tipo de fuegos artificiales- fue qué pensaba él sobre el hecho de que personas de distintas religiones usaran a Star Wars para explicar temas religiosos. Cito de memoria lo referente a esta conversación, sin embargo confío estar no muy alejado del cien por ciento de exactitud: este uso alegórico, o de aplicabilidad de Star Wars le pareció a George Lucas muy natural, dijo algo así como que no le gustaba la idea de un mundo secularizado, y que su Star Wars era una forma nueva de contar historias de siempre…
Y logra lo que logran las buenas historias, dependiendo, además, de quién las lea… “Que la Fuerza te acompañe” hace redescubrir, hace volver a ver la profundidad de “Que la Gracia te acompañe”.
Lo mismo sucede en “The Lord of the Rings” de Tolkien, pero respecto de la Realidad la aplicabilidad de “Star Wars” es mucho más limitada. Puntos flojos de Star Wars son, hasta donde alcanzo a ver, la similitud de entidad entre el bien y el mal (hablar, por ejemplo de “lado oscuro” es hablar de algo que es lo mismo, y no de una negación), y el hecho de que la Fuerza es explicada como algo que proviene de la energía de todos los seres que existen, no dando, en ese sentido, un carácter trascendente a la “Fuerza”.
Sin embargo, Star Wars desde Episodio I “La amenaza fantasma” hasta Episodio VI “El retorno del Jedi” ofrece, además del consabido entretenimiento, posibilidades de profundas reflexiones. Hay conflictos económicos y hay discusiones políticas, pero detrás hay un Poder Oscuro, hay un conflicto entre la Luz y la Oscuridad, no se explica todo a través de los intereses económicos o de poder. El conflicto de Anakin es perfectamente asimilable a un conflicto religioso, y es desgarrador, y el problema de querer aferrarse a las cosas es también muy trabajado por Tolkien. Vimos a Anakin en todas las etapas de su vida, nos enterneció, nos emocionó, nos conmovió, nos estremeció… nos asustó… con Luke pudimos haber llegado a odiarlo y no odiarlo al mismo tiempo… y también con él nos vimos esperando su redención…
Cada vez que, de chico, iba a la casa de unos parientes reparaba en un cuadro que tenían en el living, se trataba de un paisaje y una cita bíblica “Hasta aquí nos ayudó el Señor” (1 Samuel 7, 12), lo que me provocaba alguna incógnita acerca de qué pasaría luego, es decir: hasta aquí perfecto… ¿y después? Ciertamente, luego comprendí que la cita llevaba implícita la confianza en que Él nos seguiría ayudando. Pero -al igual que en “…surgirán falsos cristos y falsos profetas, que harán grandes señales y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos” (Mt. 14, 14) sobre lo que Castellani dice que (y explica, además, que ese “si fuera posible” es una enorme esperanza, porque entonces quiere decir que no es posible engañar a los elegidos, y ¿quiénes son los elegidos?...) los elegidos son los que eligen a Dios, los que eligen la Verdad- Dios nos acompaña si queremos que nos acompañe, Dios está con nosotros si queremos que esté con nosotros, “Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo” (Ap. 3,20)…
Un viejo sofisma, a esto lo cuenta Randle, dice “a ver, si Dios es todopoderoso… ¿por qué no es capaz de crear una piedra tan pesada que ni Él mismo pueda mover?” y la respuesta es una estremecedora paradoja ya que Dios ha sido capaz de crear esa piedra, que no es otra que el corazón humano.
El artista es alguien que ve algo donde el resto del mundo pasa de largo, luego lo lleva a su taller, lo transforma, lo elabora estéticamente y lo muestra, con la esperanza de que el resto del mundo lo vea. Por eso se puede hacer ese ejercicio de aplicabilidad a la realidad, porque esa obra artística no es hija de un capricho sino de la contemplación que el artista ha hecho de la realidad.
No sin temor reverencial hacia las palabras de la Escritura, me atrevería a pensar que esta gente de Star Wars debería tener en sus oficinas un cuadro, en forma apaisada, con uno de los tantos bellos paisajes que hay en los episodios I a VI, o bien, tal vez mejor, alguna de las bellísimas escenas finales del “Retorno de Jedi” con esta leyenda “Hasta el Episodio VI nos acompañó la Fuerza”, donde signifique literalmente hasta allí.
No se trata -digo, metiéndome a exégeta de Star Wars- de que la Fuerza los haya abandonado, sino de que ellos han abandonado la Fuerza, aunque, en realidad no parece que hubieran sido alguna vez entrenados en ella, ni que hubieran tomado mucho conocimiento de ella. A mí me parece que los nuevos Jedi, deberían ser entrenados no en la Fuerza sino más bien en la Inercia, porque es a la Inercia a la que le deben el éxito de este Episodio VII.
Cuando Catalina Dlugui presentó hace unos años el estreno de alguna de las películas de George Lucas, no la calificó en forma positiva, y dijo un poco desdeñosamente “una película en la que los fans aplauden desde los títulos iniciales”… Es que los títulos iniciales de Star Wars son para aplaudir -aunque, ciertamente, es bastante cuestionable la costumbre de aplaudir en el cine-: la Twentieth Century-Fox Fanfare compuesta por Alfred Newman en 1933, pero vuelta a grabar en 1954 (cuando John Williams era pianista de la Fox Orchestra) seguida por la gran música (compuesta en la misma tonalidad) de John Williams para los títulos iniciales constituye  un hito en la historia del cine.
Pero, cuando la misma Catalina Dlugui presentó hace poco el estreno de “Episodio VII, El despertar de la Fuerza” sus calificaciones fueron altamente positivas, “es una película hecha para satisfacer a los fans”, “tiene todo lo que los fans desean ver”, y cosas por el estilo.
-¿Y usted quiere que Catalina Dlugui entienda que las películas de George Lucas son  buenas y esta no? -Se supone que entiende de lo que está hablando, está en un lugar donde forma opinión -Ah bueno, si usted espera que los formadores de opinión le expliquen las cosas debo decirle que  está usted en serias dificultades.
Lo peor del asunto es que en algo había sido tremendamente veraz “es una película hecha  para satisfacer a los fans”. Y así fue expresamente hecha. Pero lo entendí después de ver la película.
El artista quiere que los otros vean lo que él ha visto, esperando, naturalmente, que disfruten con ello. Pero aquel que está más interesado en averiguar qué es lo que los otros quieren ver para luego ofrecérselos no es un artista. La obra artística es hija de la contemplación de la realidad, lo otro es hijo del marketing, más apropiado es llamarlo producto.
Se dice que para abordar una obra de ficción uno debe “suspender la incredulidad”, pero no se trata de que el lector o el espectador esté obligado a admitir cualquier cosa por el hecho de que sea ficción, tal vez por eso es que Tolkien discute esto, él dice que el artista debe dar a la obra una “coherencia interna” de manera tal que el lector admita algunos hechos como perfectamente posibles dentro de ese mundo.
Tremendo error de coherencia interna es por ejemplo que veamos a la heroína de la película enfrentar con total soltura a un Jedi, sin haber tenido ella el menor entrenamiento en la Fuerza, a ella le llevó solo unos momentos, en los que simplemente se dio cuenta de que tenía poderes, lo que a Luke Skywalker le llevó tres películas. Pero es parte del asunto, dar a los espectadores lo que se supone quieren (X-Wing, espadas laser, etc., etc.), y seguir la corriente, subirnos a la ola de lo que se entiende es el pensamiento correcto actual, y lo correcto, al parecer, es que ella se muestre autosuficiente y, además, sorprendida de que se le pregunte si está bien.
Y constituye esto la única explicación de la inusitada presencia de otro personaje, la Capitana Phasma. Nos cuenta la actriz encargada de ese papel: “Estoy absolutamente encantada de escuchar que la Capitana Phasma es la primera soldado de asalto femenina de cualquier rango, y por supuesto, estoy aún más emocionada de estar actuando ese rol. Es emocionante que algo tan icónico como Star Wars haya abrazado el futuro y la necesidad del mundo de equilibrar los géneros masculinos y femeninos. Es increíblemente emocionante para mí estar interpretando este papel y espero que inspire a generaciones de mujeres de todo el mundo a avanzar”.
Aires de vanguardia para unas ideas con las que uno se tropieza cada dos pasos. Hace más de cien años Chesterton reflexionaba acerca de los intereses femeninos y los intereses masculinos, mientras estos últimos se centraban en cuestiones políticas y laborales, las mujeres protestaban que “arreglaran el mundo” todo lo que quisieran pero que lo importante era el hogar, y que hubiera allí el dinero suficiente para mantenerlo… El mismo Chesterton decía que quedaba claro cuáles eran los intereses que habían ganado la discusión.
Es que esta gente, no contenta con salvar el mundo, extiende sus pretensiones de redención a estos mundos subcreados, festejando que Star Wars haya “abrazado el futuro”, gracias a ellos Star Wars ha sido, entonces, liberada de pensamientos anquilosados y retrógrados.
Mientras la religión nunca ha prometido un paraíso en la tierra, el pensamiento progresista sí lo ha hecho, pero posterga indefinidamente su concreción, colocándolo siempre en el futuro, al que se nos insta avanzar. Pero, paradójicamente, cuanto más hacemos caso de sus prédicas tanto más nos alejamos de lo que nos promete. Podemos maravillarnos por la existencia de máquinas que realizan tareas cuyos resultados son cada vez más sorprendentes, pero… ¿dónde está el tiempo libre y la felicidad prometidas? Ha sido abolida la esclavitud, pero… ¿ha sido abolida la esclavitud? Han sido abolidas las monarquías, hoy el mundo es, casi, una enorme Democracia, pero… ¿ha sido abolida la opresión? En el medio de la negrura de la Edad Media muchísima gente ha vivido sus vidas con una libertad que ni soñamos, pasando completamente desapercibidos al rey y a su gobierno… hoy usted nace (si lo dejan) y el gobierno ya le tiene preparada una agenda de la que no se librará hasta casi los dieciocho años, eso sí, aprenderá a leer y se enterará de cuan luminoso es el pensamiento progresista. ¿Dieciocho años dije? No sea haga muchas ilusiones, no se olvidará de usted tan fácilmente el estado.
No reniego de las máquinas, ni estoy a favor de los que no pagan los impuestos, ni digo que tengamos que poner una corona al presidente, lo que intento mostrar es cuán diferente es lo publicitado de lo obtenido.
Bastante superfluo es que venga esta gente de Star Wars VII a animar a las mujeres a avanzar cuando es una dirección a la que están, en la práctica, obligadas a ir. No son muchas las que pueden darse el lujo, aunque quieran, de quedarse en casa con los hijos, al frente del hogar. Enormes cantidades de mujeres de todo el mundo tienen que salir de su hogar, habitualmente no para vivir la libertad sino para obedecer órdenes, y no tanto por la mentada realización personal sino por la sencilla razón de que no dan los números, o por la tan sencilla como lamentable razón de que la estabilidad familiar es hoy una perla difícil de hallar, lo cual se debe, en gran medida, a que hombres y mujeres han bebido por igual de las venenosas aguas del progresismo.
Star Wars, de ser “una forma nueva de contar historias de siempre”, una forma de mostrar un atisbo de la Realidad que el artista ha obtenido de la contemplación, de la meditación, ha devenido en una película de aventuras con una elemental propaganda progresista.
Tal vez el único problema de esta película es que su nombre sea “Star Wars”, porque, después de todo, es muy entretenida, los efectos son fantásticos, etc., etc. Pero muchos no nos hubiésemos molestado en ir a ver, ni en tomarla en serio si su nombre hubiese otro. Probablemente las personas que la han realizado sean gente macanudísima que aman Star Wars, que las conocen muy bien, y que han puesto todo su empeño en su trabajo, pero, evidentemente no han comprendido, o bien no comparten, el fondo del tema. Es una película inspirada en la obra de Gorge Lucas pero que no tiene el mismo espíritu.
Es inevitable sentir que han usurpado el universo Star Wars, usurpación que, por cierto no ha sido gratuita…
En efecto, George Lucas vendió la franquicia a Disney en 2012, en principio iba a estar como asesor, pero se apartó al ver que la compañía no estaba interesada en ello. Tras el estreno de “Episodio VII, El despertar de la Fuerza” Lucas expresó, en una extensa entrevista realizada por Charlie Rose, que había vendido sus niños -como llama a sus seis Star Wars- a tratantes de blancas.
No quisiera que se tome el párrafo anterior como un sutil intento de inducir a pensar que G. Lucas coincidiría con lo que aquí se ha dicho, pero evidentemente la continuación que se dio a su historia lo ha decepcionado. Cierto es que al otro día se disculpó por la “inapropiada analogía”, diciendo, además, que había trabajado con la compañía Disney durante cuarenta años y los había elegido para custodiar Star Wars…
Por mi parte, antes de que la Oscuridad complete su aparente victoria en el mundo real y antes de que se siga extendiendo también en estos mundos subcreados, porque, al parecer, ni allí ha de dejarnos tranquilos, he de desearle a esta gente de Star Wars VII… que la Inercia los acompañe… ya que, según sospecho, la Fuerza no está con ellos… espero que algún día la encuentren…
Eso es, al menos, hasta donde mis ojos alcanzan a ver desde aquí, desde los bosques de la luna de Endor, conversando con amigos, estremecidos y a la vez confortados, sentados frente a un fuego crepitante, bajo las primeras estrellas, viendo a lo lejos otros fuegos, algunos de ellos parpadeantes a causa de unos ewoks que bailan y cantan a su alrededor, otros agitan cascabeles o golpean tambores…en su música resuena el eco de una verdad que trasciende todos los tiempos y que atraviesa todo el universo: la bondad tiene una belleza que la oscuridad jamás podrá entender sin desvanecerse…




martes, 5 de enero de 2016

Si ves a un necio



Dios nos libre de la necedad, y nos cuide de los necios…

·       Comentarios técnicos
·       De qué trata el tema

Comentarios técnicos
Che, pero ese comienzo no se parece a aquel tema de Miguelito Jack..? Sí, sí… no voy a ser tan necio como para decir “¡Ah! ¿no me digas? No sé, te parecerá a vos...” Y sí, me di el gusto... ¡qué tanto!
Una vez alguien me preguntó: ¿Cómo hacés para imitar el estilo sin que te salga un tema que sea una copia? Y para responder se podría discursear un poco acerca de la observación de formas musicales empleadas: frases, motivos, número de compases, esquemas rítmicos, o qué tipo de armonías utiliza, etc., etc… Otra forma más directa consiste en copiar lo mejor que se pueda: los buenos músicos tienen la desgracia de que lo copian igualito… los otros ponemos cara de Mozart y vamos corriendo a SADAIC…
Bien, fuera de toda broma, empecé el tema haciéndolo descaradamente parecido al comienzo del de Jackson, ritmo parecido, bajo parecido… la melodía no, naturalmente… Ya al comenzar las estrofas, Miguelito se va a un costado y aparece la influencia de los hermanos Gibb, (por supuesto, si lo hubieran cantado ellos sonaría mejor, se hace lo que se puede)… la influencia de Parsons no podía estar ausente en el último tema de Thesis, hay, entonces, un coro de fondo a partir del intermedio con una guitarra levemente gilmouriana al frente (a Parsons le hubiese gustado, estimo)… no tan al frente por mi exclusiva responsabilidad.
Gustavo Villanueva tocó la guitarra en este tema. Gran guitarrista Gustavo, además un tipo que entiende del resultado final de la obra, por eso se puso al servicio de ella… Fue mucho más allá de lo que le pedí, mejorándolo todo, y aportando una enorme calidad al tema.
La toma del coro, que no tiene letra sino que es un fondo vocal, si no me equivoco se hizo aprovechando su visita al estudio cuando grabamos “Bufón del reino”, que tenía también una parte coral.
Todo se grabó en Vitrola Records, como siempre, con Gustavo al frente de las máquinas. Hay quienes pueden creer que se trata de una cuestión meramente técnica, pero cada etapa tiene lo suyo y ninguna debe ser subestimada. Estoy convencido de que la mezcla es una obra de arte en sí misma. La mezcla de este tema no fue fácil, especialmente la última parte donde está todo sonando: voces reales (coro), voces virtuales, sonidos de batería, de cuerdas, bajo, sintetizadores, y, además de todo, y complicando aún más las cosas, estaba la superposición de letras en la voz principal. Fue un verdadero reto y, más allá de los gustos, obviamente subjetivos, se logró lo que se buscaba.

De qué trata el tema
Tal vez el diablo tiene cara de estúpido…
Uno a veces se asustaba, o se reía, de que algunos tipos tan evidentemente de pocas luces tuvieran tanto éxito, y uno decía “bueno, no importa, es simpático… y no hace mal a nadie, se divierte... vos le vas a dar la mano y el tipo te retira la suya y todos nos reímos muchísimo…” qué se yo, por ahí a uno no le causaba gracia, pero podía entender que a organizaciones psicofísicas menos exigentes, por ejemplo un niño de cuatro años, esto le hubiera podido producir alguna clase de gracia… y no hacían daño. Y de golpe esos tipos dejan de sacarte la silla cuando te vas a sentar, y empiezan a ser mentores ideológicos de la sociedad, esos mismos tipos empiezan a opinar, y esa opinión entra más que la opinión de los maestros, de los académicos, de los que han estudiado esos asuntos. Y ahí nos encontramos con que realmente sí podían hacer daño… y  que a lo mejor, como dijo alguien alguna vez aquí mismo, el diablo tiene cara de estúpido… y que hay una rima siniestra entre ese chiste que uno desprecia por demasiado simple y esa visión del mundo que uno desprecia por demasiado simple o demasiado egoísta. Y también encuentra uno una relación entre tantos males, tantos odios, que son hijos de la malevolencia y también de la estupidez.  
Así que... habrá llegado el momento de preocuparse un poco no solo por los malvados, que hay muchos, sino por los estúpidos, que hay más.
Se lo digo desde las colinas de mi propia estupidez…
Hasta aquí Dolina en la radio, que terminaba invitando a la gente a no escuchar su programa, o, al menos, a no escucharlo con la aprobación abierta, sino a buscar instancias superiores, a buscar el saber adonde está y no donde no está, no en los decires automáticos de personas simpáticas…
Y, siguiendo su sabio consejo, no he de dar esto por bueno porque lo diga Dolina, con el que muchas veces no puedo estar de acuerdo, sino porque es un texto de una evidente lucidez.
Esa idea ha influido claramente en “Bufón del reino”, pero si “Bufón…” trata de los males sobre la sociedad, en el caso de “Si ves a un necio” hay una preocupación más doméstica…
 “Es como un juego para el necio el hacer mal, y para el sensato el ser sabioProverbios 10,23 o, en lenguaje actual: “Al tonto lo divierte la maldad; al sabio lo entretiene la sabiduría
Hay mucha gente perfectamente capaz de hacer daño, no por maldad, ni siquiera por error, que es algo que puede suceder, sino por estupidez…
Dios nos libre de la necedad, y nos cuide de los necios…
¿Qué consejo le darías a un hijo sobre este asunto?
    De eso trata el tema.

Letra, música, voz, programación: Raúl Squilache
Guitarras: Gustavo Villanueva
Agradecemos la participación del 
Coro de la Facultad de Ciencias Económicas UNER Dirección: Eduardo Retamar

lunes, 21 de diciembre de 2015

God Rest You Merry, Gentlemen / La Paz a ustedes Dios les dé



En español:
(traducción CANTABLE, no literal) (debajo, texto en inglés)
La Paz a ustedes Dios les dé
1. La Paz a ustedes Dios les dé,
no hay nada que temer,
ya que  Jesús Nuestro Señor
acaba de nacer,
para salvarnos a todos
del mal y su poder
Oh Anuncio de Paz y de Amor,
Paz y Amor
Oh Anuncio de Paz y de Amor.
2. El Santo Niño Dios nació
en el pueblo de Belén.
Y a aquel pesebre en que durmió
aquel amanecer,
su Madre la Virgen María
no tomó en desdén
Oh Anuncio ...
3. Desde Dios nuestro Padre
un Ángel fiel llegó
y a unos buenos pastores
así les anunció
“os ha nacido un Salvador que es
el Cristo, el Señor”
Oh Anuncio …
4. Felices los pastores
ante tal Novedad
dejaron sus rebaños
aún en la tempestad
y fueron a Belén sin más
para al Niño encontrar:
Oh Anuncio …
5. Mas cuando los pastores
llegaron a Belén
el Niño estaba en un lugar
en donde come un buey
y a su Mamá rezándole
ellos pudieron ver
Oh Anuncio...
6. "No temas" dijo el Ángel
nada temas pues
ya que  Jesús Nuestro Señor
acaba de nacer,
y libra a aquél que cree en Él
del mal y su poder
Oh Anuncio...
7. Cantamos al Niñito Dios
y ustedes hoy están
reunidos y alegres
también se abrazarán
es que el más grande Anuncio
acaba de llegar
Oh Anuncio...

En Inglés:
God Rest You Merry, Gentlemen
(http://en.wikipedia.org/wiki/God_rest_you_merry,_gentlemen)
1. God rest ye merry, gentlemen,
Let nothing you dismay,
For Jesus Christ our Saviour
Was born on Christmas-day,
To save us all from Satan's power
When we were gone astray:
O tidings of comfort and joy,
comfort and joy,
O tidings of comfort and joy.
2. In Bethlehem, in Jewry,
This blessed Babe was born,
And laid within a manger
Upon this blessed morn,
The which His Mother Mary
Did nothing take in scorn:
O tidings ...
3.From God our Heav'nly Father
A blessed angel came,
And unto certain shepherds
Brought tidings of the same,
How that in Bethlehem was born
The Son of God by name:
O tidings ...
4. The shepherds at those tidings
Rejoiced much in mind,
And left their flocks a-feeding
In tempest, storm and wind,
And went to Bethlehem straightway,
This blessed Babe to find:
O tidings ...
5. But when to Bethlehem they came,
Whereat this Infant lay,
They found Him in a manger,
Where oxen feed on hay;
His mother Mary kneeling,
Unto the Lord did pray:
O tidings ...
6. "Fear not," said the Angel
"Let nothing you affright.
This day is born a Saviour
Of the pure Virgin bright.
To free all those who trust in Him
From Satan's pow'r and might":
O tidings ...
7. Now to the Lord sing praises,
All you within this place,
And with true love and brotherhood
Each other now embrace;
This holy tide of Christmas
All other doth deface:3
O tidings ...

El cielo en la ciudad